lunes, junio 13

II (22.07.10)


No lo puedo creer. O tal vez fue encontrarme una realidad que se veía venir y que no quise ver. Sucedió lo que tenía que pasar, fue la última ráfaga de tu indescifrable ser que me convenció por última vez. Tantas veces te soñé, ¿para qué?, no sé. Quizá hubiese sido mejor mantener con ese recuerdo de tan lindos momentos en el cual nuestras almas estuvieron empalmadas siendo una sola. Con los mismos sentimientos, los cuales siempre guardare con un indiscutible cariño pero no sé si sea con el mismo frenesí. Quisiera poder retener por siempre ese recuerdo para que en estas noches de soledad te deje de pensar. Acaso este es el comienzo que nunca quise aceptar pero que empiezo a lograr. Tal vez sea mejor así. Gracias por mantener esta ilusión que me hizo vivir hasta el fin. Sé que no eres para mí, ya me convencí. Es como borrar el recuerdo de tu rostro que nunca vi, pero que siempre imagine. Qué bien por ti que ahora te veo muy feliz. Sabes, o tal vez no, que nunca podría guardarte algún rencor. Supongo que me enseñaste a vivir pero francamente ahora no entiendo que te vi y creo que esto es un buen comienzo para comenzar a decir ADIÓS.

domingo, junio 12

I (12.05.10)


Tal vez fue una ilusión, una bonita ilusión. Tal vez tu nunca te diste cuenta o no quisiste darte cuenta o te diste cuenta y no lo quisiste aceptar, hasta ahora no entiendo porque,  ¿qué buscas? Es lo que siempre me pregunto. Siempre me vas a doler porque fuiste algo que pudo ser, pero que nunca fue. Siempre te voy a recordar, nunca olvidar. Alguien que me hizo tocar el cielo con las manos, con quien aprendí a escuchar, admirar, amar. Ahora que no te tengo aprendí también a encontrarte en todas las canciones, cada una de ellas tiene algo de lo que fue y de lo que tal vez nunca volverá a ser. Escribo porque es la única manera de hablar contigo de decirte las cosas que nunca te dije, de decirte quien soy y quien eres. Por esos poemas que fueron cavando un hoyo cada vez más dentro de mí, por no necesitar ver tus ojos para ver tu alma, porque no necesite dibujarte para saber de ti. Tal vez fue eso lo que faltó. Porque desde ayer hasta este anochecer no sé nada más de ti. ¿Será mejor guardar un bonito recuerdo de lo que fue? Quizá yo no merezca quedarme en el mismo lugar. Solo quiero seguir mi propio destino, un destino en el que quizás tú no estés.

lunes, junio 6

La historia de un soñador.



Tal vez los sueños
requieran de mucho esfuerzo
para hacerse realidad,
y si intentamos tomar atajo,
perdemos de vista la razón
por la que empezamos a soñar,
y al final descubrimos
que el sueño ya no nos pertenece.
Si seguimos tan sólo los dictados del corazón,
el tiempo se hará cargo
de que alcancemos nuestro destino.
Recuerda:
cuando estés a punto de rendirte,
cuando sientas que la vida
ha sido injusta contigo,
recuerda quién eres.
Recuerda tu SUEÑO.


Sergio Bambarén. EL DELFÍN