jueves, agosto 18

EL no es perfecto





El no es perfecto. Tú tampoco lo eres, y ustedes dos nunca serán perfectos. Pero si el puede hacerte reír al menos una vez, te hace pensar dos veces, si admite ser humano y cometer errores, no lo dejes ir y dale lo mejor de ti. El no va a recitarte poesía, no está pensando en ti en todo momento, pero te dará una parte de el que sabe que podrías romper. No lo lastimes, no lo cambies, y no esperes de el más de lo que puede darte, No analices.Sonríe cuando te haga feliz, grita cuando te haga enojar y extráñalo cuando no esté. Ama con todo tu ser cuando recibas su amor. Porque no existen los chicos perfectos, pero siempre habrá una chico que es perfecto para ti ♥



Tal vez sea muy común encontrar esto en alguna página de internet, pero no deja de ser cierta. Gracias LARS :)

lunes, agosto 15

Se vale caer, solo una vez


JAJAJA que ilusa soy por Dios! Temo no poder ser consistente con lo que siento y quiero que pase, pero pasó lo que me temía. Basto un solo comentario, un solo “me gusta” y ahí voy yo con mi cara de cojuda, una sonrisa se me escapa. Todos estos días me había proyectado a que todo lo que fue debía cambiar. Entendí, en realidad ya lo sabía pero ponerlo en práctica es difícil, la prioridad siempre debo de ser yo. Lo tengo leído, escrito, memorizado e interiorizado solo falta ponerlo en práctica pero parece que al primer simulacro va un poco mal, pero supongo que darse cuenta de eso ¿es bueno no?, eso espero o eso quiero creer. No importa espero no fracasar en el intento o si fracaso me alegraré pero no por la razón que tal vez tiempo atrás hubiese querido. Si fracaso ahora aprenderé que es eso.

                                                                                                                    YO

domingo, agosto 14

Nunca hay un solo camino por escoger



Nunca había sentido tanto miedo y angustia. Para empezar, esta historia comienza hace muchos años atraz, cuando yo era una niña.
Cuando estaba a unos meses de cumplir los flamante 15 años, mi papá me hizo la siguiente pregunta: “Hija, dime ¿Qué quieres estudiar cuando salgas del colegio?, para ser sincera la pregunta me sorprendió apenas estaba en tercero de secundaria y ¿Ya debía saber que iba ser de mi vida?, le conteste con la sencilla y única respuesta que tenía- No sé. Para no hacer el cuento largo tuve el sermón de la vida. Recuerdo claramente lo que me dijo mi madre en ese momento: “Hijita no me importa si eres basurera, pero tiene que ser con un título universitario”. Tengo que decir que desde ese momento (entre lágrimas) hasta el año siguiente viví angustiada de no saber qué pasaría con mi “futuro”. Ahora entiendo porque mi mamá siempre se opuso a la idea de mi abuela de ponerme a tan temprana edad al colegio, hubiese sido el peor error cometido, yo hubiese salido del colegio a los 15 años como muchas niñas lo hacen sin saber que carajos hacer de mi vida, tal vez sería una completa infeliz, porque eso si yo nunca hago o continuo lo que no me gusta.
Durante meses estuve en el limbo vocacional hasta que llegué a cuarto de secundaria, menos rebelde y muchísimo más madura debo aceptar (después de aquel viaje no podía ser para menos). Recuerdo y siempre recordare ese día, esa primera clase como la luz que iluminaba mi destino (es enserio), fue en mi primera clase de Biología cuando supe que para eso yo había nacido, si no creía en el amor a primera vista, pues ahí no solo me enamore, me casé con ese sueño. Ahora todo tenía sentido, bien recuerdo alguna vez cuando era niña echada en el asiento trasero del Volkswagen rojo de mi papá aquel sueño que aún tengo presente y que cuando alguna vez lo conté se reían de mí. (Es real) Me veía yo de grande con una bata blanca con los pelos locos en un laboratorio, en realidad ahora sé que es un laboratorio porque a los 5 años no tenía ni la menor idea que era eso, pero si supe desde muy pequeña que quería ser como una especie de “científica loca”. Para variar la inseguridad que todos tenemos me hizo pensar que eso sería casi imposible, que se debía de ser un genio (de los que ya no existen). Este sueño me hace ver que cuando uno sueña con el corazón en realidad está decretando.
En los meses que tuve de incertidumbre profesional sabía que yo tenía que estudiar algo relacionado con la ciencia, entonces me dije bueno lo más referente a ciencia es medicina aunque para ser sinceros nunca me ha gustado, no he sentido la vocación (porque se debe tener vocación para estudiar algo así, creo que debería ser un requisito). Esto me hace recordar una frase “Lo que es para uno aunque te lo quites y lo que no es para uno aunque te lo pongas” y ahora le doy toda la razón. Hay algo que siempre me hará mantenerme firme en esta sabia decisión que tuve al escoger: Un médico puede salvarle la vida a ciento hasta miles de personas, pero un biólogo puede salvar a la humanidad.
Una tarde de almuerzo familiar les informe a mis padres que Biología era lo que quería estudiar, obviamente se extrañaron mucho pero como siempre me apoyaron desde el primer momento (claro tenían que ser coherentes, no iba ser basurera pero bióloga sí y con título). Sin lugar a dudas debo agradecer enormemente a mis padres que me han apoyado de una manera incondicional y que admiro y respeto muchísimo, es verdad sin ellos no seriamos nada.

Pues llego el momento de elegir la flamantes Universidades, que para nada raro eran pocas las que tenían esta carrera. Recuerdo que eran 7, empezaré: Universidad Nacional Mayor de San Marcos, será la primera en América, nacional y todo lo que ustedes quieran, pero no hay forma de transcurrir 5 años (tal vez más) en esa casa de estudios; Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle “La Cantuta”, lo primero que se me viene a la mente es “terrorismo”; Universidad Científica del Sur, donde solo se tiene la carrera de Biología Marina y la verdad considero que ser biólogos es más que eso; Universidad Nacional Federico Villareal, hasta la actualidad dudo que haya una escuela de Ciencias Biológicas en esa universidad; Universidad Peruana Cayetano Heredia, sin duda era mi favorita; Universidad Nacional Agraria La Molina, la veía como gran candidata y Universidad Ricardo Palma, no recuerdo ninguna opinión sobre esta. ¿Alguna vez han escuchado: “Si quieres hacer reír a Dios cuéntale tus planes”?, así sucedió. El día de mi graduación fue mi primer día en la Pre La Molina, no tengo registro como fui a parar ahí, pero si un día miércoles que  escuche en la radio sobre el examen de admisión de la Universidad que menos había tomado atención, al día siguiente que mi papá me recoge de estudiar le comento con cierto temor sobre la propaganda que escuche (mil gracias pa por escucharme), me dijo que si estaba segura le dije que si (mentira), en ese mismo instante fuimos hasta la última cuadra de la avenida Benavides a averiguar todo, gran sorpresa el examen era al día siguiente solo 2 cursos (Razonamiento Verbal y Razonamiento Matemático, los cursos que menos atención le prestas si estas estudiando ciencias). Día viernes, doy el examen ingreso en el puesto nueve.

 Pero no todo fue tan fácil como parece ser, ese verano fue sin duda el más estresante de toda mi vida, confieso que no concebía la idea de no ingresar en ese verano, simplemente era imposible para mí, tanto así que pensé que si no ingresaba a mi carrera era capaz de postular a Negocios Internacionales, que tonta fui al pensar eso.

Desde el 23 de Marzo de 2009, supe que nunca me equivoque que siempre estuve en lo correcto seguir el sueño de niña y que hoy en día a una semana de empezar mi sexto ciclo no me arrepiento. Pero volviendo a la frase inicial “Nunca había sentido tanto miedo y angustia”, estas vacaciones habiendo cruzado la mitad del camino me llevo a replantearme mi elección ¿Está bien seguir en el camino? ¿Si has descubierto otra pasión por qué no seguirla?, pero tengo las palabras de mi madre retumbando en mi cabeza “Nunca dejes nada a la mitad del camino, termínalo por más insignificante que sea”. Debo de confesar que con el tiempo he ido descubriendo mi pasión por el arte: me gusta mucho leer, escribir, componer, la música, el teatro, la pintura, tocar instrumento, el baile (danza contemporánea, ballet), pero sobre todo mi amor por la fotografía artística, si antes pensaba que no podía dedicarme a otra cosa más que a la biología, pues me equivoque. La fotografía sin duda es el mejor arte, el de expresar alguna emoción, sentimiento, situación, lo que fuese en tan solo una imagen.

Pero me pregunto yo ¿Por qué debo de ser tan radical dejar algo para seguir otra cosa, si se pueden las dos combinar a la perfección?

No hay lugar a duda que yo nací para ser bióloga pero que también quiero dejarlo toda mi historia, mi esencia, no una en miles de fotos.



miércoles, agosto 3

La niña de la lámpara azul


En el pasadizo nebuloso
cual mágico sueño de Estambul,
su perfil presenta destelloso
la niña de la lámpara azul.

Ágil y risueña se insinúa,
y su llama seductora brilla,
tiembla en su cabello la garúa
de la playa de la maravilla.

Con voz infantil y melodiosa
en fresco aroma de abedul,
habla de una vida milagrosa
la niña de la lámpara azul.

Con cálidos ojos de dulzura
y besos de amor matutino,
me ofrece la bella criatura
un mágico y celeste camino.

De encantación en un derroche,
hiende leda, vaporoso tul;
y me guía a través de la noche
la niña de la lámpara azul.

                      José María Eguren

4to de secundaria, tiempo de analizar.